2 de diciembre de 2013

Relevo en la dirección de TRANS









Barcelona, 2 de diciembre de 2013

A los socios de la SIbE-Sociedad de Etnomusicología y de la IASPM-España.
A los colaboradores y lectores de TRANS

Queridos colegas y amigos.

Con la publicación de TRANS 17 (2013) el actual equipo editorial dirigido por quien esto escribe y que ha tenido el honor de hacerse cargo de nuestra publicación desde 2004, termina su colaboración con ella. Han sido 10 números editados en ocho intensos años de aprendizaje y arduo trabajo honorifico, sin mayor remuneración que la satisfacción de colaborar a dinamizar nuestro entorno profesional.
Creemos que es indispensable que el liderazgo en los diversos frentes de acción profesional cambie continuamente, que nadie se eternice en un puesto y que los más jóvenes deben tener la oportunidad de dar cauce a sus ideas sin la vigilancia de quienes les antecedimos en los cargos. Por ello el relevo es necesario. Y también porque estamos agotados. No es fácil llevar adelante una revista académica. Pero es indispensable.

Tenemos la convicción de que TRANS ha incidido de manera sustancial en las prácticas de investigación musical en nuestro entorno. Con ello se muestra cómo una modesta sociedad académica con un presupuesto muy limitado, pero con mucha imaginación y vocación, es capaz de causar un impacto mucho más significativo que una gran parte de proyectos millonarios financiados con dinero público. Todo es cuestión de aparcar vanidades personales y trabajar con y para el otro. Así ganamos todos.

TRANS nos mostró los rostros más positivos de la globalización. En estos ocho años, nuestro equipo editorial disperso en 3 continentes, ha provisto de materiales de avanzada a muchos colegas y estudiantes de toda Iberoamérica (y más allá) colaborando significativamente a la libre circulación y acceso gratuito al conocimiento en la era de la paulatina monopolización de la certificación de conocimiento y el capitalismo cognitivo. Al mismo tiempo, hemos ofrecido a autores pertenecientes a otredades académicas una alternativa para la difusión y reconocimiento de su trabajo. Ahora TRANS recibe año con año no sólo colaboraciones de estudiosos de toda Iberoamérica, sino también de Asia, África, Europa del este o del sur e incluso de autores que escriben desde los centros hegemónicos de la economía del conocimiento que ven en esta revista una refrescante alternativa.

La deslocalización de TRANS también nos ha hecho crecer en casa. El porcentaje de colaboraciones de miembros de la SIbE-Sociedad de Etnomusicología/ IASPM-España que superan las diferentes evaluaciones y son publicadas en la revista es mucho mayor que la de hace algunos años. TRANS nos ayudó a profesionalizarnos en este rubro. Crecimos junto con la revista gracias a esta sinergia transnacional. Creo que es un buen camino.

La batalla de la indexación y la valoración bibliométrica de nuestra revista ha tenido glorias y miserias. Si bien logramos posicionarla satisfactoriamente en muchos sitios, el sistema constantemente muestra su naturaleza: no juega limpio. Como de costumbre, los centros de poder mandan y benefician sus intereses. Pero esta es una batalla que TRANS, por sí misma, no puede ganar. Será necesaria una asociación de revistas académicas de música a nivel iberoamericano que presione entre las instancias locales y globales, muestre a las entidades (in)competentes cómo hacer su trabajo y colabore a crear mecanismos de evaluación más justos y transparentes. Defender esto no se contrapone con que también argumentemos y protestemos una y otra vez sobre la inconsistencia, inutilidad y poca adecuación de los sistemas de evaluación impuestos.

Mil gracias a todos los editores que nos acompañaron en este trayecto: Amparo Lasen, Soledad Sánchez, Susana Moreno, Iñigo Sánchez Fuarros, Sílvia Martínez, Guadalupe Caro, Isabel Ferrer, Miquel Gene, Susana González Aktories, Liliana González, Emilia Greco, Ainhoa Kaiero, Julio Mendívil, Alicia Peñalba, Áurea Demaria, Israel V. Márquez, María José Valles, Emily Williamson, María Zuazu, Beatriz Goubert, Carolina Santamaría, Úrsula San Cristóbal, Claudia Romeu, Leonora López y Marcelo Campos Hazan. 

Mil gracias también al comité asesor que en más de una ocasión se aplicó a fondo con las decenas de dilemas académicos, éticos y humanos a los que nos hemos enfrentado: Max Peter Baumann, Enrique Cámara, Ricardo Canzio, Francisco Cruces, Salwa El-Shawan Castelo-Branco, Marita Fornaro, Juan Pablo González, Shuhei Hosokawa, Malena Kuss, Amparo Lasén Díaz, Maria Elizabeth Lucas, Alejandro L. Madrid, Josep Martí, Ana María Ochoa, Eero Tarasti y Pablo Vila.

Pero sobre todo gracias a los autores y lectores de la revista que son la sangre que la alimenta. Si alguna vez sintieron que su colaboración no fue tratada de manera adecuada, les rogamos mil disculpas. La dictaminación es lo más infame de este trabajo. Les aseguro que siempre nos hemos guiado por criterios académicos y la mejor de las intenciones. Y seguramente nos hemos equivocado muchas veces.

Al equipo entrante, que por acertado acuerdo de la directiva de la SIbE-Sociedad de Etnomusicología/ IASPM-España estará dirigido por Iñigo Sánchez Fuarros, le deseamos lo mejor y nos ponemos a su disposición para colaborar en lo que nos soliciten… ¡sólo en lo que nos solicitéis!… ahora la liberad y responsabilidad es enteramente vuestra y nuestro consejo será sólo eso y no un recurso más de esos que tiene la academia para intentar perpetuar jerarquías y poderes tan simbólicos como ridículos.

Muchas gracias a tod@s.


Rubén López Cano
Exdirector de TRANS